Piden 10.500 años de cárcel para los tres etarras que atentaron contra la casa cuartel
I.Elices / Burgos - viernes, 27 de septiembre de 2013
Audiencia Nacional. La Fiscalía considera a Daniel Pastor Alonso, Íñigo Zapiarain Romano y Beatriz Etxebarria Caballero culpables de 145 tentativas de asesinato y de un delito de estragos
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ya tiene listo el escrito de calificación contra los tres acusados etarras de colocar la bomba que destruyó la casa cuartel de avenida de Cantabria el 29 de julio de 2009 y que causó daños de distinta naturaleza a 145 personas, 118 de las cuales eran agentes de la Guardia Civil o familiares. Pide para cada uno 3.496 años de prisión, al considerarles culpables de 145 delitos de asesinato en grado de tentativa (24 años de cárcel por cada uno de ellos) y de un delito de estragos, por el que solicita 18 años para cada uno. En total, más de 10.000 años, si bien el Ministerio Público impone como límite los 40 años de reclusión en centro penitenciario para cada uno.
Los procesados Daniel Pastor Alonso, Íñigo Zapirain Romano y Beatriz Etxebarría Caballero siguieron las instrucciones de Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias ‘Ata’, número uno de ETA en aquella época. Los tres imputados -el líder de la banda no está a disposición del Tribunal, cumple condena en Francia- se aprovisionaron del material necesario para «atentar mortalmente contra el mayor número de personas y provocar daños en el cuartel».
Acudieron a Burgos para recopilar información sobre el lugar donde colocar un vehículo con explosivos. También tomaron nota sobre matrículas de furgoneta, que luego transmitieron a los jefes de ETA en Francia con el fin de fabricar placas falsas con la matrícula de un vehículo -burgalés- que no despertara las sospechas de los responsables de seguridad del acuartelamiento de la Benemérita en avenida de Cantabria.
Daniel Pastor Alonso, Íñigo Zapiarain Romano y Beatriz Etxebarría Caballero viajaron a Francia, donde ‘Ata’ les suministró una Mercedes Vito de color verde que otros integrantes de la banda habían robado en Francia el 10 de abril de 2009 en Pevrat Le Chateau. Condujeron hasta Álava, donde pintaron la furgoneta de blanco. Daniel Pastor, alias ‘Xirula’, colocó una matrícula que se correspondía con la de un vehículo idéntico -de un frutero del barrio de Vista Alegre (G-3)- que aparcaba en la zona. La placa y la troqueladora fueron robadas en mayo de 2002 a la empresa Disprauto de Usúrbil, de Guipúzcoa.
Los tres inculpados se dirigieron a Burgos por carretera. Íñigo Zapiarain y Beatriz Etxebarría viajaban en un coche lanzadera, para dar cobertura a la furgoneta cargada con los más de 700 kilos de amonal. A las 14,15 del día 28 de julio el propio Pastor dejaba el vehículo aparcado una zona habilitada como aparcamiento situada justo detrás del acuartelamiento de la Guardia Civil.
Tras colocar la furgoneta con el explosivo preparado para explosionar a la hora prevista, ‘Xirula’ se dirigió a la parada de taxis del Hospital Yagüe, cogió uno y se desplazó hasta Rubena, el punto de encuentro concertado con los otros dos terroristas.
A las 4 de la madrugada del día 29 de julio explotó la carga explosiva, que contaba con un sistema temporizado para su activación, compuesto por un cajón externo integrado por un armazón en cuyo interior estaban los 700 kilos de amonal, además de otros explosivos de carácter reforzador.
En el momento de la explosión había en el acuartelamiento se encontraban 118 personas (42 hombres, 35 mujeres y 41 niños), a los que hay que sumar 28 vecinos de las casas de las inmediaciones que también resultaron lesionadas en distinto grado.
El atentado terrorista fue reivindicado por ETA mediante un comunicado publicado en los diarios Gara y Berria el 9 de agosto de 2009.
Primeras imágenes atentado ocurrido en la casa cuartel de Burgos el 29 de Julio de 2009.